¿Cómo es ser entrenador?
Seguro que muchas veces os habéis preguntado, ¿Qué bien
estaría entrenar algún equipillo de fútbol?, pero la verdad es que entrenar no
es tan sencillo como parece. Lo primero que debes tener en cuenta a la hora de
ser entrenador, es que vas a tener bajo tu responsabilidad alrededor de 12 (si
es un equipo de fútbol 7) o 20 (si es un equipo de fútbol 11) jugadores, cada
uno diferente del otro. La segunda cosa que debes pensar es, ¿Qué les puedo
aportar a este grupo de jugadores?, no solo en el área futbolística, sino
también en lo personal, que mis jugadores crezcan en el ámbito deportivo y
también en lo personal, que al final de temporada sean no solo mejores
jugadores de fútbol, sino también mejores personas.

A partir de esto, ya puedes empezar a diseñas sesiones que
se ajusten al nivel y a las expectativas del equipo, porque entrenar no es
llegar el martes o el jueves a la hora del entrenamiento e improvisar una
posesión, unos tiros o un partido. Entrenar es sentarte durante unas horas y
pensar, ¿Qué trabajo esta semana?, ¿Qué es lo que más falta le hace mejorar a
mi equipo?, ¿Qué necesito trabajar para el partido de este fin de semana? Y
luego que esos ejercicios que hemos pensado se desarrollen bien en el campo,
cuantos ejercicios ha habido que en mi cabeza parecían buenos y luego en el
campo no, o ejercicios que otros años han funcionado perfectamente y con otro
grupo de la misma edad no. Por eso es importante analizar y adaptarse a lo que
tengamos en nuestro equipo cada año.
Después vienen los partidos. El fútbol precisamente no es el deporte más justo que existe, con esto quiero decir que cuando pierdes no significa que hayas hecho un mal partido, al igual que cuando ganas no quiere decir que hayas jugado bien. Muchos días he llegado al club después de ganar un partido en el que se había hecho un partido malo, todo el mundo te da la enhorabuena por ganar, pero tú sabes que jugando así lo normal es perder muchos partidos a pesar de que ese día se haya ganado. Con esto quiero decir que el futbol y sobre todo el fútbol base, no son resultados, hay que mirar mucho más allá. Analizar errores y aciertos, fortalezas y debilidades del equipo durante el partido, pero sin tener en cuenta cual ha sido el resultado final del partido.
La conclusión es que ser entrenador no es un trabajo fácil, y que es mucho más que ir a un campo de fútbol a entrenar, tienes que enseñarles y formarles, no solo como deportistas, sino también como personas. Trabajar con personas te hace crecer y es una de las cosas más satisfactorias que hay. Ver la evolución de los niños desde el primer día hasta el último y después seguir su camino durante el futuro, ver cómo van quemando etapas de su vida y que tu hayas aportado algo, aunque sea algo muy pequeño es lo que realmente vale la pena de ser entrenador.
